¡Oh, wow, esta fue como una de mis experiencias favoritas en Estambul! Todo está en esos increíbles aromas de café que flotan por todas partes. Recuerdo sentir la calidez de la arena y no pude evitar sonreír ampliamente, ¡tan único! Nuestro anfitrión era tan apasionado y conocedor. Incluso, para mi sorpresa, compartió algunos secretos que nunca hubiera imaginado sobre el proceso de preparación. Tenía un verdadero ambiente local y el café en sí sabía divino. Me encanta revivir esta historia en casa con mis amigos cada vez que intercambiamos cuentos de viajes. Un recuerdo inolvidable en Turquía :D